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domingo, 12 de mayo de 2013

Patatas Hasselback con sofrito de tomates verdes

Este entrante es perfecto para cualquier ocasión. He leído en un montón de blogs por la red que el origen de esta receta es sueco, relacionado con un restaurante llamado Hasselbacken.
A mí, de siempre, me han parecido un plato muy divertido y elegante y, lo mejor de todo, que admiten múltiples toques: añadirles polvo de jamón (como en mi caso), aromatizarlo con laurel, introducirle rodajas finísimas de zanahoria o remolacha... Sólo hay que dejarse llevar por la inspiración.


INGREDIENTES (para dos personas)

lunes, 19 de marzo de 2012

Kamaboko Imo: pastel de pescado con patatas

Nunca imaginaríais cómo llegó esta receta a mí. Desde hace unos meses practico Aikido y, al interesarme por la vida de Morihei Ueshiba (1883 - 1969) que fue su fundador, mi buen amigo Jesús Chenol me pasó un documento que describía, entre otras cosas, la rutina diaria de O'Sensei y la comida que le servían.
Con este plato O'Sensei sobrevivió en sus primeros días como colono en Hokkaido. Creo que es una receta sencilla, humilde y que alimenta el cuerpo y el alma.
Le dedico esta receta, con todo mi respeto, a O'Sensei Morihei Ueshiba, a mi maestro de Aikido Rafael Regaño, a todos los magníficos compañeros que he encontrado en el Dojo Tenshin y a Jesús Chenol. Disfrutadla.


INGREDIENTES
  • 70 gr de salmón marinado (consulta la receta aquí)
  • 500 gr de patatas
  • 10 gr de harina
  • 10 gr de ñame rallado (usado en la receta original, aunque yo no lo he conseguido)
  • Semillas de sésamo y nigelle o arañuela para decorar (no usado en la receta original, pero hay que evolucionar, ¿no?)
  • Sal

PREPARACIÓN
Pon a cocer las patatas en una olla con sal unos 40 minutos.


Mientras tanto, corta el salmón marinado en daditos pequeños y resérvalo.


Cuando las patatas estén cocidas, pélalas y ponlas en un cuenco.


Machácalas con un tenedor, añade el salmón y la harina. Mézclalo todo bien. (NOTA: Si tienes ñame, rállalo y añádelo ahora).


Haz pequeñas bolas con la masa. Ponlas en una vaporera y cuécelas 5 minutos.


Déjalas enfriar un poco para que ganen cuerpo. Mójate las manos en agua para facilitar el darle la forma final (redondas o cuadradas) y poder rebozarlas en las semillas. NOTA: si no tienes estas semillas, ¡échale imaginación! Pipas de calabaza machacadas, quicos, almendras fileteadas... La cuestión es aportarle una textura crujiente.
Sírvelas con un poco de salsa de soja para acompañar. ¡Espero que os guste!

sábado, 11 de septiembre de 2010

Marmitako de atún

Aunque aún queda por llegar el veranillo del membrillo, hoy el día se ha levantado fresco. Y con el fresquito, el cuerpo empieza a pedir cositas ricas y calentitas que nos alegren y entonen un poco. El marmitako es una receta básica, muy fácil y que siempre gusta a todo el mundo (o casi).

Esta receta nos la cuenta Carmen (¡seguidora número uno!), así que vamos a ponernos manos a la obra, a ver cómo sale.

INGREDIENTES
  • 500 gr de atún
  • 1 kg de patatas frescas
  • 200 gr de cebolla (blanca o morada)
  • 120 gr de pimiento verde
  • 120 gr de pimiento rojo
  • 5 gr o una cucharadita de tomillo
  • 15 gr o una cucharada sopera de pimentón ahumado
  • 1 l de agua
  • Aceite, sal y pimienta

PREPARACIÓN

Pela las patatas y córtalas en cachelos (mete el cuchillo en la patata y dale un cuarto de vuelta hasta que "rompa" en trozo haciendo "clack"). Resérvalas.

Trocea los pimientos y la cebolla en trozos pequeños. En una olla, sofríe la cebolla cinco minutos a fuego medio-alto hasta que tome un poco de color. A continuación, agrega los pimientos y sofríelos diez minutos.


Cuando el conjunto esté pochado, agrega el tomillo y sofríe todo otros cinco minutos.


A continuación, llega la parte en la que tenemos que movernos deprisa. Echa el pimentón y dale unas vueltas y, de inmediato, pon las patatas, un poco de sal y pimienta y dale vueltas por un minuto (no te pases o el pimentón se podría quemar y amargaría en exceso).


Añade el agua hasta cubrir las patatas. Si sobra, resérvala por si fuese necesario más adelante.


Deja hervir el conjunto unos veinte o veinticinco minutos, hasta que las patatas estén prácticamente hechas (si crees que hay poco caldo, añade un poco más de agua). En este momento, ponemos el atún y lo cocinamos cinco minutos (o menos, para que no se quede muy seco).


Rectificamos de sal y ya está terminado. Con un plato de este sencillo guiso os garantizo que los días grises no lo son tanto y los fríos pasan de largo, sin molestar la sobremesa entre amigos...


lunes, 16 de agosto de 2010

Ensaladilla isleña al estilo Celeste

¡Hola a todos! Os traigo un descubrimiento con el que llevo soñando unos cuantos días... Estoy en Isla Cristina (Huelva).

En el pueblo hay una cervecería en la que se puede tomar la cerveza más fresquita y mejor tirada del pueblo: Cervecería y marisquería Celeste (Avenida Federico Silva Muñoz). Aunque ya conocía de otros años este establecimiento, este año he descubierto su ensaladilla isleña. Si visitas Isla Cristina y no comes ensaladilla en Celeste, no sabes lo que te estás perdiendo.
Este es un sincero homenaje a la ensaladilla que ellos hacen, aunque igualarla es muy, muy, muy complicado... Manos a la obra.



INGREDIENTES
  • 750 gr de gambones (con gambas también sale muy bueno).
  • 500 ml de mahonesa.
  • Algo más de un kilo de patatas.
  • Sal.
PREPARACIÓN

Pon casi dos litros de agua a hervir con bastante sal: Este será el agua de cocción de todos los ingredientes, por lo que tiene que tener el punto de sal apropiado (prueba el agua para asegurarte que está suficientemente sabrosa).


Pelas los gambones y reserva las cáscaras. Cuando el agua comience a hervir, pon en ella las colas de gambón y cuécelas por menos de un minuto (no las hagas en exceso).



Retira las colas de gambón y reserva el agua de la cocción. Vuelve a poner la olla en el fuego y con el mismo caldo, cuece las cáscaras de los gambones durante uno minuto.



Vuelve a reservar el líquido de cocción y tira las cáscaras. Pela las patatas y córtalas en dados de un centímetro aproximado de grosor. En el mismo caldo, cuécelas hasta que estén tiernas (unos cinco minutos).



Pica las colas de gambón cocidas con un tamaño similar al de las patatas y mézclalos. Déjalos enfriar un poco para que no tengan nada de líquido o vapor. Añade la mahonesa y mézclalo con cuidado para no romper las patatas.



Deja enfriar y ya está... La ensaladilla de Celeste está de lujo, ¡pero esta tampoco está nada mal!

miércoles, 11 de agosto de 2010

Polenta del abuelo Abraham

Esta receta me la envía Celia Puentes Ruiz desde Córdoba. Me cuenta que es una receta de su abuelo Abraham y que siempre la han conocido en su familia como polenta. Yo le he comentado que la polenta es una elaboración que se hace con una harina de maíz y esta receta no tiene esa harina, a lo que ella me ha contestado: "¿Y qué? Esta es la polenta de mi abuelo". Ante este argumento no puedo replicar nada. Me inclino y me quito la boina ante esta verdad como un templo: Esta es la polenta del abuelo Abraham y no se hable más (eso me pasa por listillo...)


INGREDIENTES (para 5 personas)
  • 2 Kg de patatas cocidas.
  • 400 ml de tomate frito.
  • 150 gr de aceitunas verdes sin hueso (¡que no estén rellenas de anchoa!)
  • Tres latas de atún.
  • Cinco huevos frescos.
  • 250 gr de queso rallado.
  • 100 gr de mantequilla.
  • Sal y pimienta al gusto.

PREPARACIÓN

Quítale el aceite a las latas de atún, trocea las aceitunas y resérvalo todo.



Utiliza un chino o un tenedor (según la paciencia que tengas) y tritura las patatas.



Añade sal, pimienta y la mantequilla (asegúrate que las patatas estén aún calientes para que se derrita bien).



A continuación, agrega el tomate, el atún, las aceitunas troceadas (reserva unas pocas para emplatar) y el queso rallado.




Una vez esté todo bien mezclado, fríe los huevos. Pon la polenta en un plato, pon unas aceitunas y un poco más de queso rallado por encima y por último, coloca encima un huevo frito.


Et voilà! La polenta del abuelo Abraham está lista para tomar. ¡Muchas gracias por la receta a Celia y espero que cunda el ejemplo!

sábado, 19 de junio de 2010

"Papas arrugás" con mojo rojo

Esta receta es originaria de Canarias y allí son unos verdaderos maestros de este plato. La salsa que lo acompaña o mojo tiene casi tantas variantes como habitantes las islas, ya que cada uno le da su toque personal.

INGREDIENTES
  • Un kilo de patatas.
  • Un paquete de sal.
  • Tres dientes de ajo (le puedes poner más o menos, según tu gusto).
  • Una cucharadita de comino (no te cortes con el comino)
  • Una cucharada de pimentón (no te cortes con esto tampoco).
  • Guindilla (también a tu gusto).
  • 100 ml de aceite (medio vaso más o menos).
  • Un par de cucharadas de vinagre.
  • Media cucharada de sal.

PREPARACIÓN

Empieza cociendo las patatas (bien limpias, con la piel y todo) en un olla. Cúbrelas de agua y añade sal hasta que floten (esto es como una salmuera). Hiérvelas a fuego fuerte y cuando el agua esté a tope, bájalo al mínimo y déjalas cocer unos treinta minutos. Cuando estén blandas (puedes comprobarlo pinchándolas con un cuchillo) tira el agua de cocción menos lo justo para cubrir el fondo y déjalas cocer un poco más a fuego muy lento hasta que el agua se consuma por completo. IMPORTANTE: Ten paciencia y déjalas a su amor, sin tocarlas ni moverlas. El calor las arrugará del todo y la sal se empezará a solidificar en la superficie (se quedan preciosas, muy bonitas).
Cuando se haya consumido el agua restante, cubre la olla con un paño limpio y déjalo reposar (esto termina de concentrar la sal en las patatas).

Para el mojo rojo, machaca en un mortero los cominos y la guindilla y redúcelos a polvo (resérvalos). Ahora pon los ajos y la sal (así son más fáciles de triturar) y májalos hasta que tengas una pulpa fina. Añade los cominos, guindilla y pimentón y mézclalos bien.

Añade el aceite poco a poco. Antes de añadir más, asegúrate que el que habías echado se ha mezclado perfectamente, así lo consigues emulsionar y queda una salsa suave y bien ligada. Por último añade el vinagre poco a poco. El resultado ponlo en un cuenco y resérvalo.
Sirve las patatas en una tabla con el mojo en medio. Pela las patatas y moja. ¡¡Más fácil imposible!!