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lunes, 1 de julio de 2013

Reducción de cerveza

Hoy toca una de esas recetas que podéis preparar por adelantado y que os darán juego para un montón de recetas. En una salsa-aliño que os irá de maravilla para acompañar bocadillos, aliñar una ensalada con trocitos de pollo, carnes a la plancha...


INGREDIENTES

lunes, 1 de abril de 2013

Lentejas con sus sacramentos

El refranero popular español recoge que "las lentejas son comida de viejas, si quieres las comes y si no las dejas", pero con la que está cayendo, esperemos que no nos falten nunca.
Las lentejas tienen un alto valor nutritivo, hidratos de carbono, almidón, nada de grasas y mucha fibra. Ricas en minerales (hierro, calcio, magnesio...) y vitaminas (A, B1 y C), se consume desde el Oriente Próximo (de donde son originarias) en todo el mundo desde hace cientos, miles de años.
Recetas de lentejas hay un montón, pero un montón enorme. Por empezar por algún lado, os traigo una receta básica de estofado de lentejas con sus sacramentos (chorizo, morcilla y jamón), aunque se le puede echar lo que queramos: tocino, pollo, rabo de cerdo, magret de pato...


INGREDIENTES (4 personas)

viernes, 15 de febrero de 2013

Pan adoquín... Si no lo evitas, claro...

El otro día vi a la chef Lorraine Pascal hacer un pan muy sencillo... Muy sencillo... Lo hice y me quedó como un adoquín... Y eso que seguí a pies juntillas la receta que dio pero, o la chef erró con las medidas, o los traductores al español del programa le están haciendo un complot estupendo...
Ajusté un poco las medidas y, la verdad, sale un pan muy bueno sin apenas esfuerzo (que era la idea que vendía) y con muchas posibilidades para hacer en menos de 40 minutos (menos si contáis con ayudantes como mi hija). Si una tarde de fin de semana es muy desapacible y os retiene en casa, podéis entreteneros haciendo un poco de pan. ¡A ver si os gusta!


INGREDIENTES

domingo, 3 de febrero de 2013

Pastel de nata

Pues aunque los dulces no son lo mío, esta receta está tirada de hacer y no me puedo resistir a ella. Es muy fácil, está realmente buena y tiene muchas posibilidades. La textura que tiene es densa, pero jugosa y muy suave. Se convertirá en una de vuestras recetas base, ¡seguro!


INGREDIENTES
  • 225 gr de harina
  • 2 cucharaditas de postre de levadura química
  • 3/4 de cucharadita de postre de sal
  • 350 gr de nata para montar
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita de postre de esencia de vainilla
  • 180 gr de azúcar

PREPARACIÓN
Lo primero, precalienta el horno a 175º C.
En un cuenco, mezcla bien los ingredientes secos (harina, levadura y sal) y resérvalos.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Mermelada de naranja

La naturaleza es sabia y, con la llegada de los fríos y el mal tiempo, nos agasaja con un fruto que está delicioso y nos procura salud si lo tomamos con frecuencia: la naranja.
El origen de la naranja hay que buscarlo en oriente, en China o India y es muy rica en vitamina C. Hay muchas variedades de este cítrico y, en su familia, se encuentran destacados como el pomelo o las mandarinas.
En cualquier caso, es un fruto estacional y, como otros, el tiempo en el que podemos disfrutar de él es limitado, así que, ¿por qué no conservarlo? La mermelada es un medio perfecto y delicioso para poder disfrutar de las naranjas en cualquier momento del año. ¡Pues manos a la obra!


INGREDIENTES

  • 1 kg de naranjas
  • El zumo de un limón (opcional, sólo si te gusta ácido)
  • 200 gr de azúcar moreno
  • 125 gr de azúcar blanco

PREPARACIÓN 

lunes, 26 de marzo de 2012

Stevia

Gracias a Kena, la propietaria de la floristería de mi barrio la cual me provee de todas las plantas aromáticas, he descubierto esta planta, cuanto menos, curiosa.
Esta planta de origen centro y suramericano y de regiones subtropicales, aunque está emparentada con el girasol, tiene la asombrosa cualidad de que sus hojas, al masticarse, saben dulce. Como lo oyes: dulces como el azúcar (y sin sus inconvenientes, claro). Algunas variedades pueden ser 300 veces más dulces que el propio azúcar.



Se han realizando investigaciones que han demostrado posibles beneficios en el tratamiento de la obesidad y la hipertensión arterial porque el consumo de los extractos de sus plantas tiene un efecto insignificante sobre los porcentajes de glucosa en la sangre, lo que también hace atractivos a estos para usos no medicinales como edulcorantes naturales.

Sin embargo, algunos países como Estados Unidos han restringido su disponibilidad y uso en alimentación.

Se utiliza desde la antigüedad por muchos pueblos de Sudamérica, principalmente en Paraguay, Bolivia y Argentina. ¡Cuanto tenemos que aprender de las antiguas culturas!

Enlaces de interés:

lunes, 12 de marzo de 2012

Salmón marinado

Ahora tenemos frigoríficos y congeladores, pero hace un tiempo no había nada de esto y había que conservar los alimentos. Esta técnica es originaria de Escandinavia y es tremendamente fácil. ¡Manos a la obra!


INGREDIENTES
  • 400 gr de salmón fresco.
  • 200 gr de sal.
  • 200 gr de azúcar.
  • Un puñado de bayas de enebro.

PREPARACIÓN
Lo importante de esta receta es que la proporción de azúcar y sal sea la misma: mitad por mitad.
En un mortero, muele las bayas de enebro (la cantidad, a tu gusto). 


Mezcla las bayas con el azúcar y la sal y resérvalos.


Lava el salmón (sin quitarle la piel) y sécalo muy bien.


Extiende un buen trozo de film transparente y vierte una buena capa de la mezcla de azúcar, sal y bayas para poder acomodar bien el trozo de salmón.


Coloca encima el trozo de salmón, cúbrelo con el resto de la mezcla y luego envuélvelo con cuidado para que la mezcla no se caiga. Si necesitaras más mezcla para cubrirlo, ya sabes: sal y azúcar a partes iguales.


Pon el paquete en un cuenco, ponle un poco de peso encima. Aquí, vas a tener que tirar de imaginación. Yo le he puesto un plato y una olla con agua dentro.


Mete "el invento" en la nevera y déjalo de 24 a 48 horas. En el proceso de marinado, el salmón perderá líquido, concentrando la carne y los sabores. Pasado este tiempo, abre el paquete, limpia el salmón con agua corriente y sécalo bien.

Retira la piel. Si no lo vas a consumir todo, puedes conservarlo en aceite de girasol durante un par de semanas sin ningún problema. Creo que puede aguantar un poco más, pero es que a mí nunca me ha durado tanto... :-)


Puedes usarlo en taquitos en ensaladas templadas o, como es habitual, cortar finas láminas para apreciar todo su sabor. Yo lo he presentado con una salsa de yogur, ralladura de piel de limón, aceite y sal. Ummmm...

lunes, 2 de mayo de 2011

Caldo oscuro

Imagina una carne jugosa, que se deshaga fácilmente o un plato de verduras de temporada cocidas a la perfección. En estos casos la materia prima es esencial, pero la salsa que las acompaña es el matiz que marca la diferencia y hace de cada preparación algo único y especial.
La idea es buscar una salsa que complemente a los ingredientes, que los acompañe y los una, haciendo que todo el conjunto cobre sentido. En este punto hay que tener en cuenta que la salsa más compleja empieza siempre por una base, sencilla en concepto, pero que tenemos que cuidar en extremo para garantizar el éxito del resultado final.
Preparar un buen caldo es algo básico que todos deberíamos saber y que será un buen cimiento para elaborar nuestros mejores platos.


INGREDIENTES
  • 600 gr de huesos de ternera
  • 100 gr de apio
  • 200 gr de zanahoria
  • 200 gr de puerro
  • Una cebolla
  • Media hoja de laurel
  • Una rama de romero
  • Unas ramitas de tomillo
  • 7 granos de pimienta
PREPARACIÓN
Para hacer un fondo o caldo oscuro, lo primero que tienes que hacer es tostar los huesos al horno. 30 minutos a 200ºC serán suficientes. Desecha la grasa y reserva los huesos.


Trocea las verduras en grueso y pon las hierbas en un infusionador (así evitas que floten).


Coloca verduras, huesos y especias en una olla y cúbrelos con el doble de agua fría y llévalo lentamente a ebullición. Retira toda la espuma que suba a la superficie.
IMPORTANTE: No eches nada de sal, así se puede usar el fondo en múltiples preparaciones. Cuando lo vayas a usar será el momento de sazonar.


Baja el fuego y deja que hierva lentamente durante unas 3 horas. Pasado este tiempo, cuélalo y déjalo enfriar.


Intenta enfriar lo más rápidamente posible el caldo. Una vez enfriado, puedes conservarlo en el frigorífico hasta una semana. También puedes congelarlo y te aguantará hasta 3 meses sin problemas.

lunes, 21 de febrero de 2011

Tiras confitadas de cítricos

Arturo me ha preguntado que cómo hice el adorno de la tarta de tres chocolates del menú de San Valentín. Es muy fácil, ya veréis.


INGREDIENTES
  • La cáscara de un limón
  • La cáscara de una lima
  • 50 gr de azúcar
  • 50 cl de agua

PREPARACIÓN

En una olla o cazo pon a calentar a fuego medio el agua y el azúcar.
Limpia las pieles de limón y lima de toda la parte blanca que puedas (ya que puede amargar un poco). A continuación, córtalas en tiras muy finas.


Cuando el azúcar se haya disuelto, añade las tiras de cítricos y cuécelas a fuego lento hasta que estén blandas (unos cinco minutos).


Pasado este tiempo, ponlas en un colador para que se sequen bien, procurando extenderlas para que no se queden pegadas unas a otras. Cuando se enfríen quedarán un poquito más duras (como caramelos) y estarán listas para usar. ¡Vaya detalle para tus postres!

jueves, 17 de febrero de 2011

Aceite perfumado de alcachofa

Esta receta es algo que aportará una dimensión extra a vuestros platos: ensaladas, salsas, pastas, guisos... Todo adquirirá un sutil toque que, a bien seguro, dejará sorprendidos a vuestros comensales.


INGREDIENTES
  • 3 alcachofas
  • 30 dl de aceite
  • Perejil fresco


PREPARACIÓN

En primer lugar toma un poco de perejil fresco y trocéalo en un cuenco con agua fría. Lo usaremos para conservar las alcachofas una vez peladas y así evitar que se oxiden y oscurezcan.


Para pelar las alcachofas, usa un cuchillo de sierra (si usas uno de filo lo estropearás).


Corta la parte superior y monda la base y el tallo, hasta que quede como una especie de copa. En el interior encontrarás una especie de pelusa, unos pelillos que no son nada agradables a la hora de comer.


Una vez limpia, déjala en remojo en el cuenco con el perejil y repite el proceso con las restantes.


Córtalas en cuartos y sécalas bien colocándolas sobre papel absorbente.


Para conseguir el aceite de alcachofas, vamos a confitarlas en un cazo. La técnica de confitado ya la explicamos en la receta de bacalao confitado con ensalada de canónigos, rúcula, cítricos y arándanos. Recuerda que se trata de cocer a fuego muy, muy lento las alcachofas y nunca de freírlas. Si el aceite se calienta en exceso, retíralo del fuego. Cuécelas suavemente pinchándolas de vez en cuando para comprobar si están hechas (con unos 40-45 minutos será suficiente).  


Retira las alcachofas y deja enfriar el aceite. Ahora tienes unas deliciosas alcachofas confitadas listas para comer y un fascinante aceite perfumado de alcachofa para todo lo que se te ocurra.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Polvo de jamón

Segundo (y último) paso previo antes del menú de San Valentín que os he prometido.
El polvo de jamón es realmente fácil de hacer y no os creeréis el partido que le vais a sacar: ensaladas, sopas, cremas, tostas... ¡Todo gana una dimensión extra con este ingrediente!


INGREDIENTES
  • Jamón sin grasa cortado en lonchas muy finas (la cantidad que quieras hacer).


PREPARACIÓN

En una bandeja de horno, pon un poco de papel parafinado y, sobre él, coloca las lonchas de jamón bien estiradas. Mételas al horno a 100º C (unos 212º F) unos 15 minutos.


Sácalas del horno y déjalas enfriar un par de minutos (para que se endurezcan bien). Una vez frías, retira los posibles restos de grasa y aplasta la carne con un cuchillo plano. Con esta acción el jamón se romperá en mil pedacitos (el tamaño del grano lo decides tú: cuanto más aprietes, más pequeño).


Guarda el polvo resultante en un recipiente que lo preserve de la humedad (incluso envuelto en un papel de cocina absorbente) y te aguantará perfectamente varias semanas.


Y ya está. Fácil, ¿no? Ala, tomad nota, que muy pronto os cuento para qué lo vamos a necesitar.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Tomates asados

En primer lugar, ya sé que el tomate no es una verdura: es una fruta, pero la opinión general es considerarlo una verdura...

Esta receta es algo básico en la cocina, ya que de ella pueden salir salsas, acompañamientos para ensaladas templadas o pastas, la base para un tomate frito delicioso... Mil y una ideas que dependerán de vosotros.


INGREDIENTES
  • 1,5 kg de tomates (mezcla variedades y te sorprenderás)
  • Aceite y sal

PREPARACIÓN

En una bandeja de horno, pon un poco de papel de horno (papel vegetal de cocina) y corta los tomates por la mitad (yo he mezclado tomates normales y kumato, más verdes).


Échale un chorreón de aceite por encima y un poco de sal. Mételos al horno a 210º C (410º F) de 30 a 40 minutos (como mínimo).


En este tiempo perderán prácticamente toda la humedad y concentrarán asombrosamente su sabor (cuanto más tiempo, más concentrado queda el sabor). Quítales la piel y trocéalos. Ahora sólo tienes que úsalos en lo que más te apetezca (arroz, pasta, guisos y estofados, directamente en una ensalada de cebolla fresca, atún y aceitunas verdes... Lo que os dije, mil y una ideas...)