Mi amigo Gonzalo me ha pedido que inicie una serie de recetas superfáciles y sencillas para aquellos a los que las cacerolas le dan un poquito de respeto aún... Pues bien, esta receta es perfecta para todos los Gonzalos del mundo que tienen una intensa vida social y quieren quedar como reyes. ¡Va por vosotros!
INGREDIENTES (para 2 personas, tú sabes...)
- Un pepino
- Un par de zanahorias
- Unas cuantas ramitas de apio bien fresco y crujiente
- (Amplía la variedad con pimiento verde y rojo y si las hierves brevemente: brócoli, coliflor, calabacín... Casi lo que quieras)
- 50 gr de sopa de cebolla instantánea (de las de echar agua caliente y listo)
- 150 gr de queso crema para untar
- 5 cucharadas de agua
PREPARACIÓN
Comencemos con la receta. NOTA: la puedes tener preparada de antemano para no perder tiempo en la cocina si tienes invitados.Gonzalo, atiende: lava bien todas las verduras. Pela las zanahorias y córtalas longitudinalmente en bastoncitos como en la foto.
Repite el proceso para el pepino y córtalo también en bastoncitos como en la foto.
Con el apio es más sencillo: córtalo en bastoncitos del mismo tamaño que el resto de los ingredientes y los trozos más anchos córtalos longitudinalmente por la mitad.
Vamos a por la crema de cebolla. En un baso de batidora pon el queso, la sopa de cebolla en polvo y las cucharadas de agua (para aligerar un poquito la mezcla y suavizarle un poco el sabor).
Y ya casi hemos terminado. Un plato bonito, un cuenco en medio y las verduras cortadas alrededor. Como prometí, fácil de principio a fin.
Entrante para compartir sano y bajo en calorías. ¡Ya me contarás qué te parece!







